Úlceras corneales en perros y gatos: cuando una lesión pequeña puede convertirse en una emergencia
Por Priscilla Figueroa, Médica Veterinaria – Oftalmología Veterinaria
Después de 7 años dedicada a la oftalmología veterinaria, hay algo que he aprendido especialmente con las úlceras corneales: nunca debemos subestimarlas.
Una úlcera es una lesión en la córnea, la superficie transparente que protege el ojo. Puede comenzar como una pequeña erosión, pero dependiendo de su causa y profundidad, puede avanzar rápidamente y llegar incluso a perforar el ojo.
¿En qué perros y gatos son más frecuentes?
En mi experiencia, las razas que más frecuentemente veo con úlceras y, especialmente, con complicaciones son los perros braquicéfalos, como:
- Bulldog Francés
- Bulldog Inglés
- Pug
Sus ojos prominentes y ciertas alteraciones de los párpados y de la superficie ocular los hacen especialmente susceptibles.
También atiendo con frecuencia úlceras en Chihuahua, muchas veces asociadas a traumatismos u ojo seco.
En gatos, el Persa es una raza que puede presentar úlceras recurrentes, especialmente asociadas a herpesvirus felino y a su conformación facial.
¿Por qué aparecen?
Las causas son variadas: traumatismos, rasguños, cuerpos extraños, alteraciones de los párpados, ojo seco, infecciones y problemas relacionados con la conformación de ciertas razas.
Por eso, no todas las úlceras se tratan de la misma manera. Es fundamental determinar su profundidad y encontrar la causa que la produjo.

¿Cuándo debemos preocuparnos?
Si tu perro o gato:
- Mantiene el ojo cerrado o entrecerrado.
- Tiene mucho lagrimeo.
- Se rasca constantemente.
- Presenta el ojo muy rojo.
- Aparece una mancha blanca, gris o azulada sobre la córnea.
- Tiene secreción ocular asociada a dolor.
No recomiendo esperar a que pase solo.
Una úlcera superficial puede cicatrizar rápidamente con el tratamiento adecuado, pero una úlcera profunda puede evolucionar a un descemetocele, una perforación corneal e incluso pérdida del ojo.
Una de las situaciones que más me preocupa en consulta es recibir un Bulldog Francés, Pug o Bulldog Inglés que lleva varios días con el ojo cerrado pensando que tenía simplemente una conjuntivitis. En estos pacientes, el tiempo puede ser determinante.
¿Cómo se diagnostica y trata?
El diagnóstico se realiza mediante un examen oftalmológico, que incluye la evaluación de la córnea y pruebas como la tinción con fluoresceína y el test de Schirmer.
El tratamiento dependerá de la profundidad y causa de la úlcera. Algunas requieren solamente tratamiento médico, mientras que las más profundas pueden necesitar procedimientos quirúrgicos para intentar preservar el ojo y la visión.
Y algo muy importante: nunca utilices colirios con corticoides en un ojo doloroso sin que un veterinario haya descartado una úlcera, ya que pueden agravarla.

¿Cuál es el tratamiento?
El tratamiento depende completamente de la profundidad de la lesión. Nunca existe una única gota que sirva para todas las úlceras.
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Tipo |
Tratamiento habitual |
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Superficial |
Antibióticos, analgesia y control |
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Indolente |
Desbridamiento + queratotomía según el caso |
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Profunda |
Medicación intensiva y posible cirugía |
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Descemetocele |
Injerto corneal urgente |
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Melting |
Antibióticos intensivos + anticollagenasas + cirugía frecuente |
Un mensaje muy importante para los tutores:
Nunca apliquen colirios con corticoides en un ojo doloroso sin diagnóstico.
Los corticoides pueden acelerar la destrucción de la córnea y favorecer una perforación en pacientes con úlceras.
¿Por qué acudir inmediatamente?
Esta es probablemente la pregunta más importante.
La córnea tiene apenas medio milímetro de espesor. Cuando una úlcera progresa, ese tejido literalmente se va disolviendo por enzimas inflamatorias y bacterianas. En algunos pacientes, especialmente Bulldogs y Pugs, he visto ojos pasar de una úlcera moderada a una perforación en menos de un día.
Las complicaciones pueden incluir:
- Perforación del ojo.
- Salida del humor acuoso.
- Prolapso del iris.
- Uveítis intensa.
- Cicatrices permanentes.
- Pérdida irreversible de la visión.
- Enucleación cuando el ojo ya no puede salvarse.
Las 7 alertas rojas que justifican ir hoy mismo al oftalmólogo
-
Ojo completamente cerrado por dolor
-
Mancha blanca, gris o azul en la córnea
-
Secreción abundante junto con dolor
-
El perro o gato se rasca constantemente
-
Ojo muy rojo con lagrimeo permanente
-
Pérdida de transparencia de la córnea
- Traumatismo reciente en una raza braquicéfala
Un mensaje final desde mi experiencia
Después de siete años atendiendo exclusivamente ojos, puedo decir que las úlceras corneales son una de las enfermedades más agradecidas de tratar… cuando llegan a tiempo.
He visto Bulldogs Franceses volver a ver perfectamente después de un injerto, Pugs conservar su visión gracias a una cirugía realizada el mismo día y gatos Persa recuperar una córnea que parecía perdida. También he visto ojos que no pudimos salvar porque el dolor se confundió con una simple conjuntivitis durante varios días.
Si tu perro o gato mantiene un ojo cerrado, lagrimea de forma excesiva o aparece una mancha sobre la córnea, no esperes a que “se le pase”. En oftalmología veterinaria, cada hora puede marcar la diferencia entre conservar la visión o perder un ojo.
